“ADAPTAR PARA EL CINE”, by JUAN JULIO DE ABAJO
Lunes, Abril 19th, 2010(En España - al igual que en muchos otros países - se escribe en demasía y se publica con escaso rigor selectivo. Un error en el que incurrimos - y que nadie trate de escurrir el bulto - todos los que nos dedicamos a este Arte-Negocio. Pero, ¿no sería más interesante buscar otras posibilidades para esas novelas ya pergeñadas?…
El Cine adolece de ideas. Se recurre a temáticas mil veces vistas y más que trilladas. Es lo que llamamos “remakes”. Esta carencia de inspiración se dá, de modo especial, en la Industria norteamericana. Cosa rara, si lo pensamos un poco - o, mejor, pensarlo con raciocinio -, ya que el Cine de USA ha sido - y de esto no hay duda - el más potente y fastuoso desde sus mismos albores. Pero, contradictoriamente a lo que se pueda conjeturar, el Cine de EE.UU está en crisis de ideas. Un somero vistazo a lo que ha aportado en los últimos años y veremos con desdén que abunda mucho más lo nefasto que lo brillante; que giran hacia temáticas que a uno le alejan de la sala y, lo que es más grave, nos presagia un derrumbe inusitado.
Hay libros extraordinarios de los que, mediante una adaptación profesional - muy profesional, dadas las dificultades -, se obtendrían unos óptimos resultados tanto cinematográficamente hablando como de grávida fuente de meditación. Los Estados Unidos de América, tan apegados a la tradición de ganar dólares a base de trabajar sobre materias maleables y moldeables, parecen haber olvidado que fueron los más ilustres maestros a la hora de comprar derechos para el medio fílmico. Hay miles de novelas escritas en inglés - el mejor modo de editar y la manera más pintiparada de ser adaptado - que, por motivos que se me escapan, no tocan ni de lejos. Recuerdo que, ya que dos de mis libros habían sido traducidos al inglés - “THE BLACK WHORE” y “MY MURDERER” -, nos pusimos en contacto con una agencia de representantes y, sin entrar en otras honduras, su respuesta, sin titubear, fue la siguiente: “Sus libros están escritos y pensados para el Cine o la Televisión y hay mucho dinero dentro. No descartamos la posibilidad de interesar con ellos a productores de temáticas “thrillers”con sexo y sangre.” Por motivos que no vienen al caso - ni yo deseo recordar - jamás dí el paso y me quedé en el mero intento.
En Europa es diferente. El Cine francés, por ejemplo, es mucho más brillante que el español, y el italiano - el que yo prefería por motivos que ya expondré en otra ocasión -, al igual que el inglés - salvo dignas y muy respetables ocasiones -, vale muy poco. Las adaptaciones en Europa, por consiguiente, no han proliferado nunca; ni ayer ni hoy: nunca. Cuestión de mentalidades. Y de planteamientos industriales.
Ya no quedan productores con “visión” preclara; son banqueros y judíos - siempre la banca en USA ha estado detrás al igual que los judíos, pero poniendo al frente a hombres con talento e inspiración - los que, quizás al socaire de las estrellas, piensan que sus “productos” van a gozar del favor del público mayoritario. Y es una equivocación: cuando no hay una buena idea, un guión de hierro y la estructura es frágil, quebradiza y endeble, los espectadores - “el público siempre tiene la razón y más ahora que sabe discernir lo plúmbeo de lo sorpresivo” -, sin circunloquios, pueden bostezar como condenados por el atroz aburrimiento y el hastío más soporífero. Yo, sin ir más lejos, y pese a ser un profesional, cada vez frecuento menos las salas de cine. ¿Para qué? Si ya sé lo que voy a ver, prefiero pasear o tomarme un chocolate con churros… Y no es una cuchufleta, que conste.
¿Hay que estudiar - si les peta a los interesados, naturalmente - la posibilidad de leer determinados libros que rezuman ideas de una brillantez fuera de lo común cuando no extraordionaria? Yo, intuitivo hasta el corbejón, lo haría sin dilación.
(¡Ojalá pudiera escribir directamente en inglés y tener ilusiones suficientes - las ilusiones se deterioran con el tiempo y yo llevo demasiados años en esta lucha - como para asentar mis bases en los Estados Unidos!)
JUAN JULIO DE ABAJO
(Escritor y Cineasta)
Diplomado en Derecho por la “UNED”.
HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.