“EL PUENTE DEL DESTINO” (”BRÜCKE DES SCHICKSALS”), de MICHAEL KEHLMANN, by JUAN JULIO DE ABAJO
Martes, Agosto 24th, 2010(A F. BÖTFGER y J. WEDEKIND, sin cuya colaboración no se hubiese podido rodar “EL PUENTE DEL DESTINO”.)
Es la historia del reportero gráfico, famoso por sus fotografías sensacionales, que apareció muerto sobre los railes de un puente del ferrocarril. Klaus Urban, que era despreciado por sus compañeros - le llamaban “la gallina” -, se hizo famoso por las fotografías que hizo de las víctimas de un incendio. Y nadie pudo sospechar que el mismo Urban lo hubiese provocado. Una vez entrado en el camino del crimen, el fotógrafo no dudó en provocar la caída de una muchacha desde un cuarto piso para obtener también una impresionante imagen del accidente. Pero esta vez alguien había visto a Urban enfocando la ventana con su máquina antes de que la muchacha cayese. Lo había visto Inge, la novia de su único amigo. Temiendo ser descubierto por Inge, Urban decide eliminarla. Y consigue arrojarla a la vía desde un tren en marcha. Muerta Inge, nada tendrá que temer. Pero, contra lo que él suponía, Inge sobrevive al golpe, aunque gravemente herida. En la clínica, Urban consigue quedarse con ella un momento a solas, y le comunica el horrible plan que ha concebido para desaparecer de una manera tan sensacional que todo el mundo hablará de él…
Pero, amigos lectores, para conocer el final, tendrán que ver esta extraordinaria película que, en su día, levantó polémicas, suscitó duras críticas y más de uno desapareció sin dejar rastro. ¿Casualidad o morbo? Aquí reside, precisamente, el “quid” de la cuestión.
Fue pionera en muchas argucias periodísticas y, en Alemania, de modo especial, empezó a proliferar lo que se llegaría a llamar “prensa amarilla”.
La trama se sostiene gracias al aporte de un actor muy popular en su día en España, Hannes Messemer, que incluso trabajó a las órdenes de Rosellini. Y también Sabina Sesselmann, por la que sentí cierta debilidad, amén de ser una gran profesional.
Un “film” duro, sin concesiones, cerebral, diabólico, incitador a lo malsano… En nuestras latitudes no se estrenó, si mal no me equivocó, y yo pude verla en un Festival, concretamente en San Sebastián, entre gritos, represiones y refriegas, pues al gobierno oligárquico del tirano Franco no les gustó que se despertaran las dormidas imaginaciones de los españolitos más intelectualizados. Pero ya estábamos acostumbrados, y la prensa internacional se hizo eco de tales manifestaciones dictatoriales. Para mí fue un festín.
Su director, Michael Kehlmann, fue “invitado” a que abandonara el Festival, lo que contribuyó, como era de esperar, a que la polémica se desatara. El trabajo de Kehlmann es impecable, rotundo, fuera de toda cuestión… Algunos lo comprendimos así; otros, los más rancios y adictos al régimen, le tildaron de “criminal” y de cosas parecidas.
Hacer hincapié de que está basado el “film” en un personaje auténtico y su “modus operandi”.
JUAN JULIO DE ABAJO
(Escritor y Cineasta)
Diplomado en Derecho por la “UNED”.
HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.
(HE BELONGS TO THE SPANISH CINEMA HISTORIANS ASSOCIATION.)