Archive for the ‘"ASESINATO"’ Category

“EL PUENTE DEL DESTINO” (”BRÜCKE DES SCHICKSALS”), de MICHAEL KEHLMANN, by JUAN JULIO DE ABAJO

Martes, Agosto 24th, 2010

(A F. BÖTFGER y J. WEDEKIND, sin cuya colaboración no se hubiese podido rodar “EL PUENTE DEL DESTINO”.)

Es la historia del reportero gráfico, famoso por sus fotografías sensacionales, que apareció muerto sobre los railes de un puente del ferrocarril. Klaus Urban, que era despreciado por sus compañeros - le llamaban “la gallina” -, se hizo famoso por las fotografías que hizo de las víctimas de un incendio. Y nadie pudo sospechar que el mismo Urban lo hubiese provocado. Una vez entrado en el camino del crimen, el fotógrafo no dudó en provocar la caída de una muchacha desde un cuarto piso para obtener también una impresionante imagen del accidente. Pero esta vez alguien había visto a Urban enfocando la ventana con su máquina antes de que la muchacha cayese. Lo había visto Inge, la novia de su único amigo. Temiendo ser descubierto por Inge, Urban decide eliminarla. Y consigue arrojarla a la vía desde un tren en marcha. Muerta Inge, nada tendrá que temer. Pero, contra lo que él suponía, Inge sobrevive al golpe, aunque gravemente herida. En la clínica, Urban consigue quedarse con ella un momento a solas, y le comunica el horrible plan que ha concebido para desaparecer de una manera tan sensacional que todo el mundo hablará de él…

Pero, amigos lectores, para conocer el final, tendrán que ver esta extraordinaria película que, en su día, levantó polémicas, suscitó duras críticas y más de uno desapareció sin dejar rastro. ¿Casualidad o morbo? Aquí reside, precisamente, el “quid” de la cuestión.

Fue pionera en muchas argucias periodísticas y, en Alemania, de modo especial, empezó a proliferar lo que se llegaría a llamar “prensa amarilla”.

La trama se sostiene gracias al aporte de un actor muy popular en su día en España, Hannes Messemer, que incluso trabajó a las órdenes de Rosellini. Y también Sabina Sesselmann, por la que sentí cierta debilidad, amén de ser una gran profesional.

Un “film” duro, sin concesiones, cerebral, diabólico, incitador a lo malsano… En nuestras latitudes no se estrenó, si mal no me equivocó, y yo pude verla en un Festival, concretamente en San Sebastián, entre gritos, represiones y refriegas, pues al gobierno oligárquico del tirano Franco no les gustó que se despertaran las dormidas imaginaciones de los españolitos más intelectualizados. Pero ya estábamos acostumbrados, y la prensa internacional se hizo eco de tales manifestaciones dictatoriales. Para mí fue un festín.

Su director, Michael Kehlmann, fue “invitado” a que abandonara el Festival, lo que contribuyó, como era de esperar, a que la polémica se desatara. El trabajo de Kehlmann es impecable, rotundo, fuera de toda cuestión… Algunos lo comprendimos así; otros, los más rancios y adictos al régimen, le tildaron de “criminal” y de cosas parecidas.

Hacer hincapié de que está basado el “film” en un personaje auténtico y su “modus operandi”.

JUAN JULIO DE ABAJO

(Escritor y Cineasta)

Diplomado en Derecho por la “UNED”.

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

(HE BELONGS TO THE SPANISH CINEMA HISTORIANS ASSOCIATION.)

www.fancyediciones.es

juan@fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es

           

“A PLENO SOL” (”PLEIN SOLEIL”), de RENÉ CLEMENT, by JUAN JULIO DE ABAJO

Domingo, Agosto 8th, 2010

(MI RECONOCIMIENTO A PATRICIA HIGHSMITH Y AL PERSONAJE POR ELLA CREADO, TOM RIPLEY.)

Una película ya clásica y modélica en su género “thriller“, adaptada de una novela de la excelente PATRICIA HIGHSMITH, que aprovecha los espacios abiertos para recrearnos con unos paisajes que alegran la vista en tanto la tragedia y el crimen más cínico se perpetra en un yate como fórmula impagable del crimen perfecto.

RENÉ CLEMENT hizo un alarde de realización brillante y situó a ALAIN DELON en la cresta de la ola, ya que supuso su lanzamiento definitivo después de bastantes trabajos de escasa entidad. Desde entonces, ya no podría quitarse la etiqueta de “beau tenebraux” que le dió mucha fama y más dinero. Hoy, ALAIN DELON es un hombre acabado. Dicho por él mismo.

La envidia y el cinismo son los móviles del crimen, así como la belleza de MARIE LAFORET, una cantante de tirón que, además, como actriz, resultaba de lo más pulcra. No soy un fanático de esta chica, nunca lo fui, pero reconozco que está muy acoplada en su papel y CLEMENT procuró que diera rienda suelta al talento dramático que llevaba dentro.

La suerte del criminal funcionará como un reloj de precisión y su capacidad para la improvisación será notoria, por lo que sale airoso de todas las situaciones de riesgo, que son muchas. En todas, menos al final, por un fatalismo que no supo ni se le ocurrió comprobar…

Película de exteriores, de ropas “pijas”, de ambiciones funestas, de crímenes ciegos y de pasiones ocultas que saldrán a relucir en cuanto el asesino sin principios morales ni de conciencia se sienta dueño y señor de las situaciones que le rodean y de los personajes vividores y adinerados que frecuenta al socaire de su protector, al que se ha quitado de en medio, un MAURICE RONET impecable en su “role” de señorito rico, ocioso, sin problemas, con padre millonario y amante de las chanzas de escaso buen gusto.

De un asesinato anunciado de antemano, como en un macabro juego, sólo puede brotar el punzazo de un puñal en el pecho y un grito de desconcierto. A partir de ese instante, ya todo es posible, incluso lo que parece imposible: engañar a todos durante las casi dos horas que dura este juego de criminal con cara de bueno y posición social humilde.

Excelente película que no ha perdido con los años y que supuso un gran éxito así como un pequeño escándalo en nuestro carca país, cosa ésta que nunca comprendí.    

JUAN JULIO DE ABAJO

(Escritor y Cineasta)

(Diplomado en Derecho por la “UNED”.)

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

(HE BELONGS TO THE SPANISH CINEMA HISTORIANS ASSOCIATION.)

www.fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es

juan@fancyediciones.es

“EL ASESINO” (”L’Assassino”), de Elio Petri, by JUAN JULIO DE ABAJO

Miércoles, Junio 9th, 2010

(A CRISTINA GAIONI, que no tuvo la suerte que se merecía; pues, pese a su belleza de “bámbola carnale”, el cine italiano no le dió demasiadas oportunidades. ¡Crudele penalità!). 

A veces, las cosas no son lo que parecen. O parecen lo que no son. En “EL ASESINO“, un interesante “film” del prematuramente desaparecido Elio Petri, la brutalidad policial y sus poco ortodoxos modos de proceder, quedan expuestos a la visión de los espectadores que, por fuerza, deberán convertirse en críticos y juzgadores. Un día interminable para un anticuario al que se le acusa de haber asesinado a su amante. No hay pruebas, nada le inculpa, sus coartadas están justificadas, incluso las gentes que le conocen le aprecian o quieren… ¿Qué hacer con él, pues? En manos de un duro policía - Salvo Randone, magnífico como siempre -, el joven y apuesto anticuario - Marcello Mastroianni - sufrirá lo indecible con la impotencia del desesperado que nada puede contra la ley. Su rápido ascenso, el que su amante sea rica, la bellísima novia con la que piensa casarse, su apostura de “playboy”, su vida de regalo… La policía, quizás más por envidia que como presunto culpable, se ceba con él…

Una serie de “flash-backs” nos irán introduciendo en las diferentes opiniones y en los caracteres de los personajes, tanto de los principales como de los secundarios o episódicos - curioso ver a Enrico María Salerno, luego prestigioso intérprete y director en un pequeño papel -, por medio de los cuales llegaremos a las semblanzas psicológicas de todos y cada uno, tal vez lo más destacable de esta destacable “cinta” policíaca.

Es indudable que la amante ha sido asesinada y el caso no se dará por cerrado hasta que el asesino sea desenmascarado. La noche tétrica en la celda no menos tétrica y con compañía de indecentes criminales que lo atosigan y aprietan - ¿son policías en busca de una declaración forzada?, ¿se pueden valer los agentes de la ley de trucos tan rastreros?, ¿son delincuentes comunes o delincuentes con sangre sobre sus conciencias?, ¿dónde está la verdad y dónde la mentira? - sin tregua y hasta destruir su moral, dañar su psiquis o arruinar su salud. Todo parece lícito en este comportamiento tan crítico y certero; todo se corresponde, en opinión de Elio Petri, a las conductas mezquinas de los Funcionarios del Estado Italiano.

La parquedad de medios empleados para narrarnos la historia la eleva de categoría; pues, su sequedad, su austeridad, su insolente provocación, constituye un documento inapreciable para el conocimiento interno de lo que rara vez el hombre de la calle puede ver con sus ojos o sufrir con el resto de sus sentidos.

La amante - una Micheline Presle todavía muy deseable - es también su socia. Tal cosa, naturalmente, le convierte en el más sospechoso. Él, el joven anticuario, sale favorecido con su muerte… Los pagarés, el dinero, el negocio, quitársela de encima al haber puesto sus ojos en una rica heredera - Cristina Gaioni -, con padre influyente y ella de fácil conseguir… Todo, pues, en su contra.

Sin embargo… Sí. Sucede lo imprevisto: el verdadero asesino es presentado a la prensa como la persona que ha confesado haber matado, bajo de moral, destrozado anímicamente, avergonzado…

Todo volverá a sus cauces. Como si nada hubiera pasado. Pero ha pasado un año y el anticuario y la joven heredera se ven a escondidas en un hotel de carretera, ella ya casada, y así continuarán sin más complicaciones…

Pero, en el instante final, justo en los últimos planos, una declaración por boca del joven, sonriente y seguro, puede demostrarnos cómo lo más inverosímil puede darse… y quedar todo en el ostracismo.

“L’Assassino” es uno de los mejores trabajos de Elio Petri, tremendamente olvidado hoy en día. A descubrir. Es mi consejo.             

(Se puede hallar un trabajo mucho más extenso de “EL CRIMINAL” (”L’Assassino”), así como de toda la obra de Elio Petri, en mi libro “EL CINE ITALIANO DE LOS 50 A LOS 70″). 

JUAN JULIO DE ABAJO

(Escritor y Cineasta)

Diplomado en Derecho por la “UNED”.

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

www.fancyediciones.es

juan@fancyediciones.es

“HIPNOSIS” (”IPNOSI”) (”NUR TOTE ZEUGEN SCHWEIGEN”), de Eugenio Martin, by JUAN JULIO DE ABAJO

Jueves, Mayo 27th, 2010

(En recuerdo de Mara Cruz y de Eleonora Rossi Drago, dos buenas amigas.)

(Un estudio monográfico sobre “Hipnosis” (”Ipnosi”) (”Nur Tote Zeugen Schweigen”) se puede encontrar en mi libro “LOS THRILLERS ESPAÑOLES”.)

Eugenio Martín, desde sus comienzos, procuró adentrarse en el cine internacional con “films“ de una envergadura mayor que otros colegas suyos que intentaron otro tanto de lo mismo. Por eso, no es de extrañar que “HIPNOSIS“, que data del año 1962, fuera una producción tripartita - española, italiana y alemana - y se estrenara con los honores que el “film” se merece. “IPNOSI” es una buena película, en la que la acción no decae jamás. Mantiene una tensión emocional constante, muy al gusto de los “cinéfilos” de aquellos años.

El tema da mucho de sí. Los personajes están bien definidos y la puesta en escena es impecable. Todo se corresponde a una película que puede gustar en cualquier parte del ancho mundo. Porque su tema es internacional y su lenguaje no es detenido por frontera alguna. Un “film” envidiable el que realizara el “internacional” Eugenio Martín en unos años en que todavía estaba en plena forma y tanto se esperaba de él. Luego, tal vez por culpa suya, su llama se apagó y fue cayendo en comedias de acusada vulgaridad y en otros temas que nos defraudaron.

“NUR TOTE ZEUGEN SCHWEIGEN” nos hizo concebir esperanzas. Esperanzas de un cine internacional realizado por “uno de los nuestros”. Incluso nos frotamos las manos al descubrir una película tan modélica y sin errores. Parecía que se hubiera realizado en cualquier lugar del mundo, por escondido o recóndito que fuera. Y era gracias a su lenguaje internacional  y mucho “truco” de oficio en el proceder.

Mara Cruz, una buena intérprete desaprovechada por nuestros colegas, amiga personal mía, tanto entonces como ahora, me contó lo siguiente:

“¿Recuerdas cuando estoy debajo del escenario que me va a aplastar? Pues, arrastrándome como pude, tan malamente como se puede ver en la película, rodé la “secuencia” y mis rodillas, las pobres, estaban ensangrentadas. No quise decir nada ni mucho menos quejarme, ya que estaba saliendo todo a la perfección. Pero yo quedé maltrecha. No me quejo, no obstante, porque creo, de verdad, que hicimos una película muy interesante e insólita.”

Opino igual que mi amiga Mara Cruz. Y es una mujer encantadora que no suele exagerar ni hablar mal de nadie. Una de sus muchas virtudes.

 “HIPNOSIS” era el comienzo de un camino que se debió de haber recorrido hasta el final mismo. Creo que supuso un error dar con esta “fórmula” y no continuar explotando el filón. Lástima.

Yo, que conozco muy bien la obra de éste realizador español y que en ocasiones ya lejanas tuve oportunidad de comentarlo con él, sé lo duro y casi imposible que resulta meterle a Eugenio Martín una idea en la cabeza cuando se cierra a toda discusión. Siempre tenía que prevalecer su opinión, por desafortunada que fuera. No era hombre de trato fácil ni, especialmente, con los que estábamos empezando. Lamenté ver su caída en picado. La soberbia no es el rasgo más característico del ser inteligente. Y Eugenio Martín era soberbio y contumaz con todos los que le rodeaban, sin tener la capacidad de pensar, tal vez, que lo único que se intentaba era ayudarle por la admiración y el respeto que pudiera suscitar en uno. El dios de barro puede caer y romperse en menos que canta un gallo. Como le sucedió.

“IPNOSI” es, tal vez, la película mejor realizada y cuajada de hallazgos visuales que Eugenio realizara en su carrera. Estaba en una línea de cine que él dominaba. Y el ser internacional ayudaba a que la producción pusiera a sus órdenes a hombres de la preparación de Massimo Serato, Jean Sorel, Gotz George o la siempre enigmática Eleonora Rossi-Drago y sus felinos ojos, de los que sabía extraer el partido necesario. Mara Cruz, una actriz que pasó por nuestro cine como un meteorito, demostró que, bien dirigida, podía ser actriz, y eficiente. Pero el Cine Español o la mala fortuna no le dieron demasiadas oportunidades. Otra pena… Y en este caso, doble: es amiga personal.

Eugenio Martín nos cuenta una historia que, por entonces, todavía no estaba desgastada. Un ventrílocuo asesinado, un inquietante muñeco que parece verlo y ser testigo permanente de cuantos acontecimientos se llevan a cabo, un amante despechado, una bella mujer que no olvida y ama más allá de la desaparición del hombre por ella amado y admirado, una joven encubridora que defiende y protege a su hermano, un inspector de policía que se mueve con desenvoltura y aparece siempre oportunamente, y un final con la sorpresa que los espectadores, todos, aguardamos. Resumiendo: ingredientes del mejor “thriller” a la “alemana“. Sí, a la alemana. Porque parece una novela de Edward Wallace, que tan en el candelero estaba entonces y tan olvidado hoy, pese a las más de 175 novelas que escribió.

Resumiendo: una “cinta” importante que Eugenio Martín puso en imágenes con asombrosa habilidad, y un guión tan artificioso como efectivo. El Cine es un entretenimiento e “NUR TOTE ZEUGEN SCHWEIGEN” nos lo ofreció en dosis altas. Su “calado” debió hacer reflexionar a su autor para continuar por ahí, aun cuando, años después, nos diera una o dos “cintas” más nada desdeñables. Después de eso, el silencio.

Y lo siento. En Eugenio Martín había un óptimo director de Cine y un intelectual capaz de lo mejor.

Descanse en paz.

A mi pesar.

JUAN JULIO DE ABAJO

(Escritor y Cineasta)

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

www.fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es

      

“EL CEBO”, de Ladislao Vajda, by JUAN JULIO DE ABAJO

Martes, Mayo 25th, 2010

(En recuerdo de ése extraordinario cineasta que fue Ladislao Vajda, gran persona, hombre de mil paises, querido por todos y dotado para contar historias por medio de imágenes.)

(Mi “petit” homenaje a Friedrich Dürrenmatt, por lo que aportó a la literatura universal.)

Qué duda cabe de que Ladislao Vajda fue un gran director. Comercial e interesante a partes iguales. Hombre de sólida preparación, que recorrió medio mundo impartiendo sus conocimientos por medio de las producciones que dirigía. Su obra, tan extensa como destacable, es digna de elogios y de culto.

“EL CEBO” estuvo basada en una novela de Friedrich Dürrenmatt, escritor leído por muchos y traducido a casi todos los idiomas. De entrada, el tema se prestaba para una adaptación y así lo supo entender Vajda, que, inspirado, y contando con un equipo de primera línea, extrajo lo más valioso que la novela contenía. No supo o no quiso prescindir de su amigo y colaborador de siempre - José Santugini -, con el que se entedía bien y logros magnos habían obtenido juntos. Un acierto.

“EL CEBO” gozó de los parabienes del público. No sólo del público español, como cabría suponer, sino también de los públicos de otras latitudes. Hecho sintomático de que el “film” impactó por donde fuera estrenado. Hoy, esta “cinta”, es un “clásico” que se mantiene tan vivo y “de actualidad” como cuando fuera realizado. El tiempo se ha encargado de ponerla en un pedestal de “noticias” con tintes amarillos que a su autor ni se le pasó por la cabeza que llegara a ser así. Otro acierto más: “film” intemporal.

La historia es hermosa, si se me permite la expresión. Un Comisario de Policía decide investigar por su cuenta una serie de asesinatos perpetrados en las “personillas” más indefensas: las niñas. Para ello sólo cuenta con su veteranía e intuiciones. Y una paciencia infinita. Tarde o temprano, si sabe aguantar, terminará dando con el criminal. Todo consiste en ir trazando rutas, parajes, lugares por donde el “monstruo” asesino de niñas ha pasado. Y las matrículas, tomadas con paciencia de santo, le terminarán llevando a algún punto de partida. Se verá forzado a utilizar a una madre soltera y a su hija para tales propósitos. Ellas no deben saber nada; la niña ha de ser el “gancho”, el “anzuelo” en el que pique, con suerte, el “monstruo”. Y el “cebo” será picado, dando la razón al sagaz policía de que estaba en lo cierto. La niña, él y la madre no se separarán ya nunca… Una amistad sin aparente espera de nada, que cuajará en algo más, en algo mayor… Una familia. Lo que el viejo policía no tiene y el esposo que la mujer perdió o no llegó a materializarse como amor eterno. Y la niña un padre y un amigo. Modélica trama policial y sensitiva.

Los Cantones Suizos resultaban admirables para que la acción de la trama sucediera allí. Lugar insólito y poco aprovechado, que daba buen juego en Cine y como parajes idóneos. Y una amplia exposición de unos exteriores admirablemente fotografiados, con un detenimiento en los pormenores que realzaban la labor del Director de Fotografía. Película, en suma, grata de ver, aleccionadora como un canto a la paciencia y un grito ululante al buen Cine. Ese buen Cine que siempre nos brindó “nuestro” Ladislao Vajda, gran cineasta y mejor persona.

Mención especial merecen los intérpretes, todos rotundos, soberbios, excelentes. Heinz Rühmann era muy célebre en Alemania, en donde había interpretado personajes tan populares que le hicieron pasar a la inmortalidad. María Rosa Salgado , tan correcta, educada, “fina” y “sensible”, nos deleita con una interpretación digna de ella. (Debo confesar que yo sentía una especial devoción por esta “señora”). El francés Michel Simón no pudo estar mejor, ni más “soberbio” en su “papelón” de sospechoso número uno. (Michel Simón, si se me permite la “boutade”, amaba los burdeles en la vida real, en donde pasaba gran parte del año). Gert Froebe, que más adelante sería uno de los “malísimos” de la serie interminable de James Bonn, es el “monstruo” perfecto: alto, recio, acomplejado, enfermo mental, vestido de negro… Su sola presencia ya inquieta. Enseguida, en cuanto aparece, decimos: “¡Ese es el asesino!” Y un elenco de actores a cual mejores.

Una realización “diestra” y de compleja arquitectura que sólo un cineasta tan dotado como Ladislao Vajda nos podía brindar. Puesta en escena con un cuidado en los detalles que raya en la perfección, “EL CEBO” es y será siempre una de mis películas más admiradas dentro del género, y una obra maestra sin paliativos con todo lo que conlleva decir “maestra”, así, tal y como suena y se escribe.

Ya no se dan en el mercado “cintas” tan perfectas y admirables como “EL CEBO“, del gran director Ladislao Vajda, que, un mal día, y por disgusto con estrella imbécil, el corazón le dejó de latir y el CINE MUNDIAL perdió a un gran hombre y, como ya dije antes y lo repito una vez más, mejor persona. Era pura humanidad.

(Años después se hizo un “remake” con Jack Nicholson, pero no fue igual. Ni por asomo.)

JUAN JULIO DE ABAJO

(Escritor y Cineasta)

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

www.fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es

             

“AYER, HOY Y MAÑANA” (6ª parte), por JUAN JULIO DE ABAJO

Miércoles, Enero 13th, 2010

(A JEAN-CLAUDE BRIALY y a JEAN PIERRE CASSEL, dos “chicos” de la “nouvelle vague” que llegaron a ser buenos actores, estupendos actores, grandes actores… Ambos empezaron al mismo tiempo y ambos desaparecieron con la misma edad. Yo, os recuerdo).

“KRISTINA RADY, BERTRAND CANTAT Y MARIE TRINTIGNANT”

El 27 de julio de 2003, en un hotel de la capital de Lituania, se produjo un homicidio. Bertrand Cantat, vocalista del grupo francés “NOIR DÉSIR”, asesinó a Marie Trintignant (era hija del famoso actor Jean-Louis Trintignant). Se dijo que el cantante estaba borracho y perdió los nervios. Sus declaraciones se encaminaron a fortalecer la tesis de que nunca tuvo la intención de matar a su compañera; pero, desafortunadamente, la contundencia de los golpes le provocó un edema cerebral que derivó en la defunción de su pareja el 1 de agosto de 2003.

Fue condenado a ocho años de cárcel, pero la pena quedó reducida a tres años. El comportamiento ejemplar del músico, su propósito de enmienda y la ausencia total de anteriores condenas, contribuyeron a que las autoridades penitenciarias francesas decidieran concederle el régimen de libertad condicional en 2007.

Pero vamos a situarnos aquí y ahora.

Kristina Rady, su primera esposa, apareció sin vida en su propio domicilio hace unos días. Bertrand Cantat se encontraba en el mismo domicilio cuando se produjo el hecho. No obstante, Cantat, de 45 años, es inocente. Así lo ha demostrado la autopsia. Esto exonera al intérprete de cualquier responsabilidad. Se ha testificado que Kristina Rady, de origen húngaro y de 41 años, había muerto por asfixia después de haberse colgado.

Bertrand Cantat había reiniciado su trayectoria musical en 2009, pero el suicidio de su ex mujer le ha traumatizado, justo cuando empezaba a reencontrarse con su trabajo y con la vida.

La pareja se había divorciado en 1997, debido a los amoríos de Cantat con Marie Trintignant, aunque Kristina Rady acudió en su ayuda cuando se produjo el homicidio voluntario en Vilna, la capital lituana. No sólo se interesó por motivos afectivos, sino también por los aspectos procesales, hasta el extremo de que Rady, escritora y traductora de profesión, declaró ante el juez que Bertrand Cantat no era violento ni física ni verbalmente.

Cantat se atuvo a un programa de vigilancia psicológica y judicial que expira este mismo año.

El suceso inquieta de nuevo la existencia de Cantat. Sus abogados han precisado que la razón de su testimonio a la policía radica en la estricta condición de ex marido. Kristina Rady ha dejado en herencia una carta de despedida, aunque no se ha hecho público el contenido del manuscrito.

Bertrand Cantat y su ex se conocieron en Budapest en 1993 y formalizaron su relación inmediatamente. Dos hijos tuvieron (uno de ellos fue quien descubrió el cadáver de su madre), siendo el segundo, precisamente, quien naciera durante la ruptura de la relación en 1997.

JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS

(Cineasta y Escritor)

Diplomado en Derecho por la “UNED”.

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

www.fancyediciones.es

juan@fancyediciones.es

   

   

“¡TE MATARÉ!”, por JUAN JULIO DE ABAJO

Martes, Octubre 13th, 2009

(En recuerdo de Sylva Koscina, tan curvilínea como antipática).

_____________________________________

-¡Tú tienes la culpa! - gimoteó como un niño - ¡Siempre acabamos en esta inmunda prisión por tus estúpidas meteduras de pata!

-¡Te juro que no pude poner el coche en marcha a tiempo! - se defendió titánicamente el “otro” - ¿Cómo iba a adivinar que los “maderos” pasarían justamente en puto momento?

-¡No pasaron por allí casualmente, imbécil! - le gritó sin dejar de gimotear - ¡Estaban ya allí, vigilándote, jugando contigo! ¡Metiste la cabeza en la ratonera, como sabían que lo harías!

Hablaba con desprecio y henchido de rabia.

El “otro” se defendía lo mejor que podía, que no era mucho.

-¡No los vi! ¡No tengo ojos en la nuca!

-¡Eres el individuo más estúpido que he conocido en mi puta vida! ¡No sé cómo me asocié contigo!

-¡Sí!, ¿eh?… Pues si no fuera por mí…

-¡Si no fuera por tí, imbécil, ahora estaría yo en libertad! - gritó con rabia - ¡Tienes el cerebro de un mosquito! ¡El cerebro de un “tarado”!

-¡No me hables de ese modo! - gritó más fuerte.

-¡Tarado! ¡Tarado! - se regodeó diciéndolo.

-¡Si no dejas de llamarme tarado, te “mataré”!

-¡No me hagas reír! ¡Ni siquiera tuviste cojones para liquidar al “madero! ¡Te desarmó como el “tarado” que eres! ¡Cada vez que planeo un “golpe” interesante, tú lo jodes todo! ¡”Tarado”!

-Escucha… - su tono era más suave.

-¡Vete a tomar por el culo y no me dirijas la palabra!

-No me llames “tarado”; no lo soy. Fuimos los dos a robar, ¿no? Pudiste conducir tú y no obligarme a que lo hiciera yo… Fue cuestión de mala suerte. Son cosas que pasan.

-¡A tí! ¿Y ahora?… ¡Nos caerán cinco años a los dos! ¡”Tarado”!… ¡”Tarado”!…

-¡NO REPITAS MÁS ESA MALDITA PALABRA, JODER! - gritó como un energúmeno.

Y lo hizo:

-¡”TARADO”!…

Las manos del “otro” se elevaron y le agarraron por la garganta. Gritó con desesperación:

-¡Déjame!…

Las manos habían comenzado a apretar. Sus ojos se abrieron desmesuradamente. La fuerza que tenía le sorprendió. Comprendió entonces que en sus manos residía el poder de matar. Apretó y aprentó… Y apretó con más fuerza aún. La tráquea iba siendo aplastada. Y apretó más fuerte… Más y más…

-Suicidio por estrangulación - observó el médico forense -. Parece increíble.

-También puede llamarse “asesinato” - opinó el psiquiatra -. Estuvo luchando “consigo mismo” toda la noche. Es el caso más extraño de “desdoblamiento de personalidad” que he conocido…

JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS

(escritor, editor, cineasta, periodista…)

Diplomado en Derecho por la “UNED”.

HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.

www.fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es

   

     

“UN CRIMEN EN MADRID”, por JUAN JULIO DE ABAJO

Lunes, Septiembre 29th, 2008

En Madrid, en la calle de Tudescos, tanto y ms cntrica y popular entonces que ahora, en pleno da, un radiante da de junio, y 13, para ms seas, se cometi un asesinato en circunstancias bastante raras, aunque, lo verdaderamente raro, rayando en lo inverosmil, fue cmo acert a desvanecerse el autor del crimen.

A media maana se oyeron los angustiosos gritos de una mujer pidiendo socorro. Al punto, poblronse de vecinos ventanas y balcones y acudi, solcita, una pareja de guardias. stos subieron hasta la buhardilla de donde partan los gritos, pero muy… respetuosos se abstuvieron de derribar la puerta hasta no ser autorizados por el juez competente. Entre tanto, la vecindad vio cmo un hombre saltaba por la ventana de la buhardilla al tejado. Estallaron cien voces de “A SE!, A SE!”… Cuando las autoridades penetraron en el reducido y abuhardillado aposento que ocupara la costurera Vicenta Verdier, slo hallaron su cadver, en medio de un charco de sangre.

Aparte de la modestia con que aquella infeliz viva, nada denotaba que el robo hubiese sido el mvil del delito. Su conducta y prendas fsicas alejaba toda idea de un crimen pasional. Y el asesino? Ni se supo quin era, ni por dnde escap, ni jams la Polica consigui el menor dato, indicio, confidencia o referencia que le permitiese establecer una pista.

Es ste uno de los pocos asesinatos cometidos en la capital de Espaa en lo que va de siglo, tal vez el nico, que ha quedado impune si se exceta el de otra mujer cuyos restos aparecieron hace muy pocos aos ocultos en una especie de horno de un hotelito de la calle de ODonnell, suceso que tambin qued en el misterio, sin que nunca se supiera hasta dnde llegaron las pesquisas policiales.

El asesinato de Vicenta Verdier dio lugar, eso s, a que la fantasa popular tejiese una complicada historia, en la que no faltaba una empingorotada e incgnita seora, deseosa de deshacerse de la que haba sido encubridora de sus escabrosas aventuras… No precisa decir que, semejante fantasa, slo se apoyaba en el deseo de explicar lo que nadie acert a explicarse…

JUAN JULIO DE ABAJO
(guionista,editor,escritor,periodista…)
(Historiador cinematogrfico)
DIPLOMADO EN DERECHO.
(DIRECTOR-GERENTE de “FANCY EDICIONES”)

www.fancyediciones.es

cine@fancyediciones.es