Archive for the ‘ACTOR’ Category

“DENNIS HOPPER”, por JUAN JULIO DE ABAJO

Viernes, Febrero 5th, 2010

(Recordando “Easy rider“).

Dennis Hopper, el chico malo de Hollywood, se está muriendo. Y, desde el mismo lecho de muerte, lucha por el divorcio de su esposa, instigado por el odio y con gesto de maldad.

Se asegura que le quedan semanas de vida, ya que sufre un cáncer de próstata terminal, y ha jurado que no descansará hasta limitar al máximo la cantidad que Victoria Duffy obtendría con su testamento.

Hopper, que tiene 73 años, espera la muerte postrado en la cama. Lejos quedan los tiempos de su vida de tarambana, con ingestas diarias de estimulantes, ron, cervezas, cocaína y todo tipo de excesos.

Dennis Hopper se describió como “vividor al límite de los sentidos, alcohólico, drogadicto, fanfarrón de nacimiento y otras lindezas de esta índole”. Sus amigos e ídolos eran Rimbaud, Barrymore, Kean… Todos como él.

Se inició en el sexo de la mano de Natalie Wood, y en el año 1961 conoció a Brooke Hayward, hija de un gran productor, con quien se casó. Por ese tiempo se interesó por el arte, sacando fotos para la revista “Vogue“. 

Hombre de vina nocturna, se cuenta que se desfasaba en orgías instigadas por la droga, y, en cierto momento, comenzó a darle palizas a su mujer. En 1969, el matrimonio se acabó.

Hopper y Jack Nicholson persuadieron al heredero Huntington Hartford para que financiara con 500.000 dólares su famosa película “Easy rider”.

 A partir de entonces, llegó a lo más alto de su depravación. Se casó con la cantante rubia de “THE MAMAS AND THE PAPAS” - Michelle Phillips - pero el matrimonio duró una semana. Ella declaró que su separación fue debida a las peticiones sexuales antinaturales de Hopper.

Un año más tarde fue ingresado en un psiquiátrico. En los años 80, fue encarcelado en México tras ser encontrado caminando desnudo por la selva y pidiéndole a la policía que le pegaran un tiro. Poco después, volvió a ser hospitalizado, tras su intento de subirse al ala de un avión en movimiento.

Lo sorprendente es que pudiera intervenir en más de 80 películas. Se dice que el arte es su afición y que dispone de una excelente colección de arte contemporáneo.

Su insólito divorcio desde el lecho de muerte constituye el último acto de rebeldía del más truhán de los truhanes de Hollywood.

JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS

(Cineasta y Escritor)

Diplomado en Derecho por la “UNED”.

HISTORIADOR CINEMATOGRÃFICO.

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“ADIÓS, JOSÉ LUIS LÓPEZ-VÃZQUEZ, AMIGO”, por JUAN JULIO DE ABAJO

Martes, Noviembre 3rd, 2009

Fuimos amigos durante años. Siempre educado y generoso, acudiste a la presentación de algunos libros míos. El público, de seguro, iba a verte a tí. Pero yo me sentía halagado de tenerte junto a mí, y tus comentarios eran recogidos por el público con atención y alborozo.

Hablamos mucho de George Cukor y de la amistad que llegaste a tener con él, que hasta te ofreció su casa para vivir durante el rodaje de “VIAJES CON MI TÃA”. Me hablaste de que Maggie Smith era una actriz muy buena, pero que en España las había tan buenas como ella, cobrando mucho menos. Te ofrecieron quedarte en Hollywood, pero no te gustaba el sistema de vida ni de trabajo de los norteamericanos. Además, como me dijiste, “no hablo inglés y me siento incapaz de aprenderlo a mis años. Se lo dejo a Fernando Rey”.

Siempre, en todos tus estrenos teatrales, dejabas en la taquilla del teatro dos entradas a mi nombre. Y siempre, siempre, acudí para aplaudirte.

Me confesaste tu admiración por Alberto Closas, a quién tenías por tu maestro y del que tanto aprendiste. Sinceramente, amigo José Luis, opino que tú eras mejor.

Hablamos de las dificultades del rodaje de “LA VERDAD SOBRE EL CASO SAVOLTA”, en donde, una vez más, tuviste que sacar el trabajo adelante tú solo, sin más ayuda que el talento que te asistía. Un rodaje sin dinero, con un director enfermo - Antonio Drove - y un “plantón” general del equipo.

Tenías miedo a quedarte sin dinero, ya con años encima, y el teatro te recompensó con obras dignas que tú sublimizaste con ese poderío de gran “cómico”.

Creo que, en mi modestia, te asesoré con consejos legales que ignoro si los seguirías. Deseaba ayudarte como el amigo que eras.

Muchas de las películas en las que interviniste hoy ya son míticas dentro de la Historia del Cine de España. Nadie puede rebatir esta gran verdad.

Hablamos de Berlanga, de Bardem, de Saura, de Forqué, de Marco Ferreri, de Ozores… Y de muchos otros.

Me comentaste que, ya casi al final de su vida, fuiste a visitar a Luis Lucia y que éste, agradecido por tu visita, ya que nadie quería saber nada de él, insistió en regalarte un candelabro.

Eras tranquilo, de carácter serio, un poco tristón. Y estabas cansado. Tal vez aburrido por los zamarrazos de la vida. Una vida intensa, pero con altibajos de los que “queman”. Ya de vuelta de todo, pocas cosas te hacían ilusión. El trabajo tampoco te reportaba felicidad. Y me confesaste: “Viviendo solo uno se hace un maniático”. Yo te comprendía. Y muy bien.

En algunas cenas que compartimos, dejaste caer comentarios y ocurrencias que, con seriedad en el expresar, lograban el objetivo de que la risa brotara en los comensales. Nunca te escuché nada en contra de ningún compañero, y no te creías eso de que “eres uno de los mejores actores de este país”.

Te has ido. Has cumplido hasta el final. Has jalonado tu carrera profesional con películas y obras de teatro que recordaremos siempre. De modo especial, esos impagables trabajos en el cine que te dieron popularidad y un marchamo de gran actor. Y un gran actor en películas grandes e inmortales muchas de ellas. Como tú ahora, amigo: ya has entrado en la inmortalidad del ARTE DE INTERPRETAR.

Nunca te olvidaré, Don José Luis López-Vázquez.

JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS

(Historiador Cinematográfico)

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“JOSÉ ISBERT, ACTOR”, de Juan Julio de Abajo

Sábado, Junio 7th, 2008

Cuando escribí “JOSÉ ISBERT, ACTOR”, no pude dejar de pensar en la tremenda humanidad de este célebre “cómico” español, que tantas horas de alegría y emoción compartió con los hombres y mujeres de España que vimos sus películas. Sus comienzos no fueron fáciles; más bien por el contrario, tras incesante lucha por salir adelante en la vida, tuvo que bregar con dureza hasta que la esquiva suerte llamara a su puerta cuando todo parecía perdido irremisiblemente…

Era don José Isbert un hombre feo de rostro pero hermoso de alma. Alguien dijo de él que por fuera era como una patata, tosca y nada admirable, pero rica y nutritiva por dentro. Y esto es una gran verdad. Su fama fue inmensa y no cesó de trabajar hasta el mismo año de su desaparición. Todos los directores del Cine Español lo requirieron para sus películas. Todos estaban encantados con él. De muchos fue amigo personal, como de Luis García Berlanga, José Luis Sáenz de Heredia, Luis Lucia, Pedro Lazaga, Fernando Palacios y muchos otros. Ponía el corazón entero en lo que le transmitía al espectador. Y como tantas veces se dijo, de haber nacido en los Estados Unidos, muchos Oscar se hubiese llevado a su mansión. Pero en España, como comprenderá el entendido, esta idoneidad sólo se anhela en los sueños… Quizás como en los sueños que tuvo en la ya “mítica” e inimitable “BIENVENIDO, MISTER MARSHALL”.

Tuvo la suerte de ser el intérprete favorito de las películas de Luis García Berlanga, y sin él, casi seguro, “EL VERDUGO”, “LOS JUEVES, MILAGRO” o “CALABUCH”, no hubiesen sido lo mismo… Y otro tanto decir de “LA GRAN FAMILIA” o “EL COCHECITO”. Sí. Don José Isbert era mucho actor, un “cómico” de lujo…

En mi libro escribo sobre toda su obra; no he omitido ni una de sus películas. Pero hay una anécdota que les voy a contar, por castiza y jocunda: Un amigo le llevó hasta el “plató” en donde estaba rodando la italiana Sofía Loren. Se la presentó. Cambiaron unas palabras que, al decir del amigo, Sofía no entendió y se limitó a reir. Cuando la Loren se marchó, el amigo le preguntó a don José: “¿Qué te ha parecido?” A lo que don José, con su voz tan peculiar, contestó: “Hasta donde he podido ver, impresionante.” (Don José le llegaba a Sofía Loren justo a la altura de sus pechos).

Es bueno recordar a personajes como estos, que no morirán jamás porque sus trabajos quedarán para la posteridad… ¿Cómo olvidarse uno de “HISTORIAS DE LA RADIO”? ¡Imposible! Lástima, señores, que aquel cine español, tan nuestro aunque pobre, no sea recordado hoy en día… Yo, quizás por este motivo, escribí sobre don José Isbert, actor de profesión, con todo mi cariño y la añoranza a flor de piel.

¡Gracias, “JOSÉ ISBERT, ACTOR”, por los gratos e inolvidables sábados y domingos que me hizo usted pasar! ¡Nunca se le olvida; siempre se le recordará!

JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS
(Historiador cinematográfico)
(guionista,editor,escritor,periodista…)
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