“EL LÃPIZ DE LABIOS” (”IL ROSSETTO”), by JUAN JULIO DE ABAJO
Sábado, Mayo 22nd, 2010(El talento nace con el individuo; más las circunstancias sociales, polÃticas, culturales y, sobre todo, económicas, convertirán en guiñapo al “artista” que luche contra corriente. Es incontrovertible.)  Â
En el año 1960, un joven director italiano, muy cercano al realismo en sus planteamientos cinematográficos, apoyándose en un estupendo guión del mÃtico Cesare Zavattini, realizó una de las pelÃculas más duras y sin concesiones que se podÃan llevar a la pantalla por aquellos años. “IL ROSSETTO” (”EL LÃPIZ DE LABIOS”) es la historia de un tipo canallesco y sin conciencia que, debido a su porte de hombre atrayente, no duda en matar y en seducir para lograr sus propósitos. Una chica joven, muy joven, adolescente todavÃa, será que la, fortuitamente, sepa cosas de este “gigolo”. Ante la posibilidad de que la joven pueda contar lo que ha visto y cree saber - porque, en su inconsciencia amorosa, no está segura -, el “guapo” criminal, sin escrúpulos y destrozándolo todo por donde pasa, seduce a la adolescente. Pero, detrás de estos dos personajes, hay más, mucho más… Una larga historia con un antes y un después, que se desentrañará al término del “film”, justo en su “climax” insospechado…
“EL LÃPIZ DE LABIOS” es - y no voy a regatear elogios - un “film” denso y oscuro, tan oscuro como el corazón de un canalla que ha vivido y pretende seguir viviendo de sus actos antisociales y punitivos; un sujeto que merece el rechazo de la sociedad y el asco más aborrecible. Damiano Damiani, que hizo aquà su “Opera prima”, sólo estarÃa a la altura de “IL ROSSETTO” cuando, con buen criterio, llevó a la pantalla grande otros dos “films” de notorio y notable reconocimiento: “IL SICARIO” (”EL SICARIO”) y “LA ISLA DE ARTURO” (”L’ISOLA DI ARTURO”), por las que siento una admiración de cinéfilo de “pro”, y muy justificadamente. Hablaré sobre ambas en su momento.
En “EL LÃPIZ DE LABIOS” intervino, como protagonista, un actor francés que, años después, trabajarÃa mucho en España: Pierre Brice (creo que acaba de escribir su biografÃa, no traducida todavÃa al castellano); Pietro Germi, que, además de un gran director - y que nadie lo dude - era, también, un intérprete fuera de serie, de modo especial cuando se metió en la piel de agentes de la ley, y que, desgraciadamente, murió en la plenitud de su carrera profesional; Laura Vivaldi es la adolescente enamorada del canallesco vividor, que, llevada por un afán de aventura pueril, soportará vejaciones necesarias para encerrar al antisocial y criminal “gigolo”; y Bella Darvi, en el ”role” de la madre de la adolescente, más preocupada por sus pasiones y amores furtivos que de la educación y cuidados de su hija, en edad tan difÃcil.
Han pasado muchos años y pelÃculas como “IL ROSSETTO” no han perdido su fuerza expresiva ni argumental; el morbo y la sordidez están ahÃ, como un castigo que hay que mostrar (el realismo aireaba las lacras sociales), y llegar a las conciencias humanas un deber para hacernos ver, en unos tiempos en que poco - poquÃsimo - se nos permitÃa ver y conocer, que nuestro peor enemigo, el más innoble de los rufianes, el asesino con rostro guapo, puede estar tan cercano a nosotros que no hay más que separar del marco las hojas de una puerta… y ahà lo tenemos, acechante, presto a cualquier bajeza, malsano y cruel como la muerte.
Cesare Zavattini, como ya era connatural en él, hizo un portentoso trabajo como guionista, apoyado por el propio Damiano Damiani, que tenÃa muy claro lo que querÃa dejar como legado en imágenes y para las conciencias de unos años en blanco y negro, como fue rodada la pelÃcula.
En España, como era de prever, tuvo dificultades de exhibición; un agudo distribuidor la introdujo en los circuitos de Arte y Ensayo, que estaban muy en boga, y muchos amantes del buen Cine, como yo, tuvimos la ocasión de conocer obras que hoy, dificilmente, se puedan volver a visionar. Yo, para mi satisfacción, tengo una copia que me traje de Italia, y que conservo como oro en paño.
Damiano Damiani, años después, se vio forzado a hacer otro tipo de Cine. Ya no era lo mismo. Ya no lo volverá a ser. Me han dicho que ha muerto hace poco; no lo sé. De ser asÃ, habrá muerto el hombre; pero sus obras, las que nos hicieron pensar y suscitaron controversias sin lÃmites, esas, estén seguros, permanecerán a través de los tiempos. Como sucederá con “EL LÃPIZ DE LABIOS” (”IL ROSSETTO”).          Â
JUAN JULIO DE ABAJO
(Escritor y Cineasta)
Diplomado en Derecho por la “UNED”.
HISTORIADOR CINEMATOGRÃFICO.
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