“EL CREPÚCULO DE LOS DIOSES” (”SUNSET BOULEVARD”), de Billy Wilder, by JUAN JULIO DE ABAJO
Domingo, Junio 27th, 2010CUANDO EL TIEMPO NO TIENE TIEMPO Y LO CREADO ES ATEMPORAL.
Han pasado 60 años desde que Billy Wilder rodara “EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES” y todavía conserva toda la fuerza hechizante del mejor Cine. Con un magnetismo que nos embelesa y cautiva los sentidos, “SUNSET BOULEVARD” nos adentra en los misterios del mundo del Séptimo Arte y nos describe - y desmenuza - la ruda y cruel realidad de los ídolos caídos y rotos por el tiempo y el olvido de los públicos mayoritarios. Un mundo que Wilder, con su dominio de la técnica y con un guión de hierro, nos narra y permite ver en sus pormenores más significativos. Wilder era de una precisión de reloj suizo; sus criaturas, trazadas a golpe de efecto, crean y recrean un mundo tan agrio como esquizofrénico. La pugna entre lo caduco, muerto hace lustros, y lo joven y nuevo, que pese a las penurias económicas lucha por salir adelante, es como un duelo entre lo que fuera maravilloso pero de lo que ya sólo quedan cenizas y lo que, quizás por avatares de la esquiva existencia, no cuajará en el éxito… El tedio, la repulsa, el asco, el cansancio, el fracaso y el “ya no importar nada”, darán al traste con la realidad. Y el cadáver de un hombre joven y agraciado flotando en una piscina… Y una vieja estrella que se aferra a la idea de volver a la pantalla… Y ese extraño ser que la cuida, que es su chófer, su guardián, su sirviente, su más fiel y devoto amante… Todo excesivo, quizás; pero, ¿importa de verdad? ¿No resulta subyugante y agonioso?
“EL CREPÚSCULO DE LOS DIOSES” empieza con una voz en “off” y, a partir de ahí, un ulular de sirenas que nos llevan a alguna parte… Algo ha sucedido, y la prensa y la policía están en camino. Y a una velocidad de vértigo… Una vieja estrella del Cine mudo ha asesinado a un joven guionista con escaso talento y menos futuro aún… Ahora, ¿qué va a pasar? Sí… William Holden flota boca abajo en una piscina de una gran mansión… Y la que fuera una gran estrella, una de las más grandes - Gloria Swanson -, espera que las cámaras rueden sus gestos teatrales y sus ojos desmesuradamente abiertos, en el cenit de su locura…
Cuestionada por muchos como un gran “film”, en mi opinión es un drama trágico y abrupto en donde las pasiones y las ambiciones caminan estrechamente unidas. De cualquier modo, guste mucho - como a un servidor - o disguste a otros - que los hay, que los hay - siempre quedará la presencia física del imponente Erich Von Stroheim, uno de los directores “malditos” de EE.UU. cuyo talento - ilimitado - no fue comprendido y sí temido.
JUAN JULIO DE ABAJO
(Escritor y Cineasta)
Diplomado en Derecho por la “UNED”.
HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.