“CINEASTA” (1ª Parte), by JUAN JULIO DE ABAJO
Martes, Mayo 18th, 2010Hace algunos años, nadie pensaba que se pudiera rodar un largometraje en BETACAM SP de la gama 2000 de Edición. Esta técnica - frecuente en los “platós” de televisión - no era, para la inmensa mayoría, el modo idóneo de rodar para el Cine. Decían: “No saldrá nada bueno.” El escepticismo era total; la ignorancia supina. En televisión sí se rodaba así, pero con cuatro o cinco cámaras, y más en algunas ocasiones.
Yo conocí a uno que rodó un largometraje con una sola cámara BETACAM SP y con un elenco de técnicos sin la menor preparación; él era el único profesional, y muy bueno.
Para llevar adelante el proyecto, metió en la “producción” todos sus ahorros, escribió el guión, lo dirigió y hasta creó y legalizó su propia marca cinematográfica.
Pergeñó el guión en trece días, a una media de diez horas cada jornada; trazó y desglosó un plan de producción muy férreo y tuvo muy claro, desde el primer momento, que iba a trabajar con inexpertos. Equivalía a decir, hacerlo todo.
Se decantó por dos jóvenes actrices que habían estudiado en la Escuela de Arte Dramático; una de ellas, ya era profesional del teatro desde hacía años, y muy competente. Le hubiese gustado contar con Victoria Abril y Ariadna Gil, pero no pudo ser: cuestión de economía.
Para el “role” masculino - lo pensó con matices de guante blanco - quiso contar con un profesional de la talla de José Coronado, amigo hasta cierto punto, pero, finalmente, y ante las dificultades de fechas y económicas, él mismo, a modo de “cámara subjetiva” casi siempre - la “cámara” era él; se escuchaba su voz en “off” pero en escasas ocasiones se le ve el rostro -, se encargó de aportar sus conocimientos y su porte elegante para así ahorrarse otro tanto.
Rodar con una BETACAM SP era igual que rodar con cualquier cámara que tuviera objetivos y angulares. Cambia el soporte: en vez de negativo virgen es “videotape” o digital. Con una particularidad: se puede prescindir del laboratorio, ya que no hay que revelar, ni hacer etalonaje, ni muchas otras cosas que ahora - doce años más tarde - ya se sabe qué es así; entonces, nadie lo pensaba ni se lo planteaba por “inviable” y “descabellado”.
El rodaje se iniciaba muy temprano y se acababa cuando se acababa. Se le echaron horas y más horas, sin tasa, proporción ni medida. Mi amigo, por las noches, no lograba conciliar el sueño; los nervios y la excitación de las imágenes “vivas” se lo comían. Perdió diez kilos.
Rodó más de cien “secuencias”, en unos sesenta lugares diferentes, a un ritmo de vértigo. Se dió cuenta de una cosa en la que ya había reparado con antelación: ¡lo barato que resultaba rodar en soporte de video! Para curarse en salud, hacía cuatro o cinco tomas de cada plano; al no costar el material, era un lujo que podía permitirse. Otra cosa sería al montar (editar). Pero ya llegaremos a esa etapa. Muy interesante, por cierto.
Su guión se llamó “EL HONOR DEL ASESINO”, y era un “thriller” al estilo francés, muy experimental, como lo concibió desde el primer momento… Estaba contado en primera persona y a base de “flashback”, casi como un “puzzle”. ¡Ahí residía su originalidad! No consiguió ni un céntimo del Gobierno Autónomo, pese a que tanto los interiores naturales como los exteriores se rodaron, íntegramente, en la jodida Autonomía de marras. Sostuvo una feroz lucha con los prebostes, sin resultado positivo alguno. Decidió prescindir de aquel cúmulo de ignorantes romos y politizados, que se fueran a la mierda, y asumió el coste total él solito. Eso sí: nunca más volvió a pedir subvención alguna; si volvía a trabajar, lo haría en Madrid o en cualquier otro sitio en donde ayudaran a los arriesgados como él.
¿No iba a hacer un “film” de bajo costo al igual que en los años cincuenta, sesenta y setenta lo hiciera Roger Corman en EE.UU.? Si Corman - al que conocería más tarde - llevó a cabo más de cien películas en condiciones infrahumanas y se hizo rico, ¿por qué mi amigo iba a fracasar, partiendo de una experiencia mayor que la de Corman en sus inicios, aunque éste contara con tipos - siete u ocho - de consolidada preparación?
(CONTINUARÁ)
JUAN JULIO DE ABAJO DE PABLOS
(Escritor y Cineasta)
Diplomado en Derecho por la “UNED”.
HISTORIADOR CINEMATOGRÁFICO.